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David Giménez Belío
Seguro que alguna vez te ha pasado que has comprado un producto con toda la ilusión (un electrodoméstico, un coche o un teléfono movil) y, al poco tiempo, empieza a dar fallos y te das cuenta de que el producto es defectuoso. En el mundo del derecho de consumo, esto se conoce como falta de conformidad.
Pero, ¿qué significa realmente la falta de conformidad y qué derechos tienes como consumidor cuando has comprado un producto defectuoso? Como abogado especialista en derecho civil, en este artículo te lo explico de forma sencilla.
¿Qué es la «falta de conformidad»?
No es más que una forma técnica de decir que el producto no es lo que se te prometió en el contrato.
Según el Texto Refundido de la Ley para la Defensa de los Consumidores y Usuarios existe una falta de conformidad cuando el bien:
- No se ajusta a la descripción o cualidades que te dio el vendedor en el contrato.
- No es apto para el uso al que normalmente se destinan este tipo de productos, ni para los fines específicos que el consumidor le expresó al vendedor antes de comprarlo.
- No presenta la calidad o las prestaciones habituales que podrías esperar.
- No es entregado o suministrados con todos los accesorios e instrucciones.
Y un punto clave: Si el contrato incluye la instalación, el vendedor es responsable de que el producto quede en perfecto funcionamiento. Esto incluye supervisar que el entorno (como la instalación eléctrica en el caso de un electrodoméstico, por ejemplo) sea adecuado. Si el instalador no advierte deficiencias y el aparato falla, el vendedor sigue siendo el responsable.
En definitiva, si el producto no sirve para el fin para el que fue comprado, estamos ante un incumplimiento del vendedor y ante una falta de conformidad.
¿Qué derechos tienes en caso de falta de conformidad?
Si te encuentras en esta situación, la Ley te otorga una protección especial para que el vendedor responda.
Tienes cuatro opciones principales:
- Reparación: Que arreglen el producto sin coste alguno.
- Sustitución: Que te entreguen un producto nuevo idéntico.
- Rebaja del precio: Quedarte con el producto, pero que te devuelvan una parte del dinero.
- Resolución del contrato: Devolver el producto y recuperar todo tu dinero.
Pero aquí, hay un detalle importante. No puedes elegir la opción que quieras de inmediato. Hay que seguir un orden.
La ley otorga prioridad a la reparación o a la sustitución. Solo si estas dos opciones fallan (no se consigue que el producto funcione correctamente, el empresario no ha llevado a cabo la reparación o la sustitución de los bienes en un plazo razonable, o la reparación o sustitución son imposibles o desproporcionadas), o la falta de conformidad es de tal gravedad que se justifique no intentar la reparación o la sustitución, podrás exigir la resolución del contrato (con la devolución de todo el dinero) o que te rebajen el precio (y tengas que pagar menos o incluso que te devuelvan una parte de lo pagado).
Además, y en cualquiera de los casos, como consumidor siempre tendrás derecho a ser indemnizado por los daños y perjuicios que esta situación te haya causado, y el derecho a suspender el pago de cualquier parte pendiente del precio del bien o producto hasta que el empresario cumpla con sus obligaciones.
¿Cómo se llevan a cabo estas medidas correctoras?
Las medidas correctoras para la puesta en conformidad se ajustarán a las siguientes reglas:
- Serán gratuitas para el consumidor o usuario. Dicha gratuidad comprenderá los gastos necesarios en que se incurra para que los bienes sean puestos en conformidad, especialmente los gastos de envío, transporte, mano de obra o materiales, incluida la retirada del producto defectuoso.
- Deberán llevarse a cabo en un plazo razonable a partir del momento en que el empresario haya sido informado por el consumidor o usuario de la falta de conformidad.
- Deberán realizarse sin mayores inconvenientes para el consumidor o usuario, habida cuenta de la naturaleza de los bienes y de la finalidad que tuvieran para el consumidor o usuario, lo que incluye también la retirada del bien defectuoso.
Por último, hay que señalar que el consumidor o usuario no será responsable de ningún pago por el uso normal de los bienes sustituidos durante el período previo a su sustitución. El empresario no puede cobrarte nada si durante unos días has utilizado el bien defectuoso.
¿Qué debo hacer si me pasa?
Si has comprado un producto defectuoso, lo primero es reclamar por escrito al vendedor dejando constancia de los defectos. Y recuerda que en este momento, y hasta que el empresario te dé una solución satisfactoria tienes derecho a suspender el pago del precio que quede pendiente.
Si el empresario te da una solución satisfactoria asunto solucionado. Si no es así, es el momento de buscar asesoramiento legal en Zaragoza por un abogado especialista en derecho civil.
¿Has comprado un producto que no deja de dar problemas y la empresa no te ofrece una solución definitiva?
No tienes por qué conformarte con un producto que no funciona o no funciona correctamente. La ley está de tu parte para asegurar que recibas aquello por lo que pagaste.
Así que no pierdas el tiempo. Si acabas de compar un bien o producto que no funciona o no funciona correctamente y el empresario vendedor no te da una solución, contacta conmigo. Recuerda… ¡Estoy aquí para ayudarte!
